Tu rostro, tu falda y tu alma
No te entiendo; sin embargo, eso no me priva de seguirte queriendo. A veces, lo siento... porque me arrepiento de no abrazarte más tiempo. En serio; recuerdo tu suave risa por mera devoción y repito que te quiero, por la perpetuidad de este sentimiento. Con la mirada puesta ahí, me lancé al abismo de un mar sin fondo. Sabiendo bien lo que vi, guié mi temple hasta lo más hondo. Para sobrevivir, nadé en las profundidades de un anhelo puro, sacrificando leviatanes con mis propios conjuros.
No te veo; no obstante, eso no impide el continuar amándote. Yo sí creo; porque en cada parpadear estoy contemplándote. Tú, mi deseo; un corazón empapado en valor y fulgor, agrandándose. En tres museos: tu rostro, tu falda y tu alma, admirándote. Cuando estás lejos, te pienso mirándome y mis pupilas tratan de alcanzarte. Como un reflejo, se expanden libremente buscando acariciarte. Parece complejo, pero la brújula de mi vida es capaz de encontrarte; si de solo recitar tu nombre, brotan destellos en todas partes.
No te veo; no obstante, eso no impide el continuar amándote. Yo sí creo; porque en cada parpadear estoy contemplándote. Tú, mi deseo; un corazón empapado en valor y fulgor, agrandándose. En tres museos: tu rostro, tu falda y tu alma, admirándote. Cuando estás lejos, te pienso mirándome y mis pupilas tratan de alcanzarte. Como un reflejo, se expanden libremente buscando acariciarte. Parece complejo, pero la brújula de mi vida es capaz de encontrarte; si de solo recitar tu nombre, brotan destellos en todas partes.
No sé qué sea esto; llamémosle amor... aunque quede corto para la descripción. Si te soy honesto, es una nueva sensación... y como he dicho antes, ahora creo en algo superior. Porque cuando se trata de amar, no importa el lugar, el reloj ni su tic tac. Cuando se trata de amar, impera la ilusión de mejorar, el amanecer que pronto llegará... el sueño que te hace despertar. Porque cuando se trata de amar, no hay mal momento para mirar al cielo, agradecer por habernos reencontrado y suspirar; recordarte... y suspirar.

Comentarios
Publicar un comentario