No te enamores de un escritor

No te enamores de un escritor.
Es mala idea hacerlo, piénsalo tres veces antes de caer en esas palabras. ¿Quién va a querer algo semejante? ¿De verdad quieres estar con alguien que prefiere escribir a hablar? Que todo lo ve solucionado a través de la escritura porque es lo único en lo que piensa, es su manera de resolver la vida y darle fin a los problemas. Alguien que vive en otro mundo, suficiente es con todos los que crea en su mente; tantos personajes, diálogos, situaciones, rimas y soluciones. Las frases le sobran cuando quiere y busca expresarse, tiene la facilidad de inventar palabras hasta en donde no las hay. Encuentra inspiración hasta en lo más repugnante que exista, puede encontrarla de igual manera en la sonrisa de una mujer hermosa como en la sangre que escurre bajo los cuerpos muertos de los soldados en guerra. Puede hablar de muchos temas, debe hablar de muchos temas. Lamentarás que tenga el cerebro en galaxias ajenas la mayor parte del tiempo y que haga más preguntas que un infante en desarrollo.

Un escritor te hará su musa, como lo leí en algún lado. Un escritor va a buscar hacerte un ser divino que coexista con la realidad. No sabe cómo ni cuándo parar, hace cosas inexplicables porque busca romper la rutina, busca despegar los pies de la tierra y separar con sus dedos los minutos de las horas. Las noches son más largas cuando hablar está de más, cuando un lápiz y un papel son suficiente para robar un suspiro. Ponte a pensar un momento y analiza si el amor que sientes es hacia las palabras que conforman la melodía de las oraciones o hacia el autor de tales. Si hay una advertencia es por algo, porque no todo es como en el universo fantástico y perfecto que hay en los pensamientos de aquel que escribe, eso no existe en verdad. Pero a veces se llega a sumergir tanto en la idea que su propia conciencia lo hace dudar; dudar de la delgada línea entre lo real y lo irreal.

Por todo eso y mucho más no te enamores de un escritor, porque las dudas se convertirán en misterio policíaco, los sueños en fantasía y el suspenso en terror oscuro. Ve a ser feliz a otra parte porque la vida de uno es un viaje a las estrellas con procedencia del mismísimo infierno ardiente. Y si por alguna razón llegaras a cometer el error y tu mirada se perdiera en los ojos de un creador de textos de manera recíproca, ten por seguro que jamás morirás. Te convertirá en poesía, te convertirá en amor; te convertirá en cuentos, te convertirá en dolor; te hará literatura, te hará vivir por siempre, y para que haya amor se necesitan dos vivos. No lo hagas, no te enamores de un escritor, te espantará con sus palabras así como yo asusté a aquel amor.


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