Relojes en coma

Cuando tomo el reloj de la pared,
siento el ardor en mis manos,
el tiempo se derrite despacio
y el pasado parece cercano.
Devuélvanme el espacio,
regrésenme a un lustro cotidiano...
al instante donde el amor
no resultaba ser el villano.

Si pudiese doblar las manecillas,
reviviría cada pesadilla
para encontrarte de nuevo
y sacarte de mis fantasías.
Al llegar la media noche,
la luna escurre por la rejilla
y mi clamor se esconde...
antes que comience la cacería.

Cuando el segundero marca
la hora de ahogarse,
mis gritos son prisioneros
de sus sombras devorándose.
Es detestable saber que llegué
muy temprano para encontrarte...
y diez años tarde para olvidarte.

Si pudiese voltear el orden numérico
y romper el círculo,
despertaría de este coma
que deja a mis demonios en ridículo.
Nos llevaría al abismo
en un caballo alado como vehículo
y, entre nubes, plumas y espejismos...
terminaría este capítulo.



Poema inspirado en "Bend The Clock" - Dream Theater (2025).








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