O.Y.E.

 Oye, ven un segundo a este lado del mundo
Aquel del que te platiqué en papel maché
Del cual no rescaté un solo revés en su caché
Donde lo inmundo no está en lo profundo

Oye, enciende un poco la luz de ese foco
Que se ido la que tenía, se ha desvanecido
Aun de haberlo sabido, lo habría repetido
Si no me equivoco, palabras de un loco

Oye, dímelo una vez más; gímelo, por la paz
Se entiende y, por ende, la idea no se defiende
Luego a eso uno tiende cuando no aprende
Vívelo sin usar disfraz; pídelo sin tu antifaz

Oye, qué distinto es perder de día el instinto
Te invito a aletear, podemos nadar o volar
Admito soñar, pero nunca dejar de intentar
En este laberinto el suponer está extinto

Oye, no hubo tesoros para quien buscaba oro
Otra vez, un nuevo mes; ¿era dos o era tres?
De lucidez a estupidez con vasta rapidez
Mejor lo ignoro y saco al mito de mi aforo


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