Caso no encontrado
Ya sé, qué virtud la de prescindir de la vacilación
No hablo de letras ni palabras sino de miradas
Tal vez, discretamente, dejé al viento hablando
No sé, me sentía preso en una eterna conversación
No recuerdo si era cerrada o con dos ventanas
Otra vez, lejanamente, desapareció volando
Lo sé, era imposible escapar de la situación
No dejo de mirar afuera a mis ilusiones sentadas
De una vez, ilusamente, que huyan saltando
Yo sé, de primera mano, cuál era la intención
No quería ser visto por el sol de las mañanas
Vez tras vez, extrañamente, se iba terminando
Y sé que nada en el mundo cambiará la decisión
No hago del cielo y las nubes criaturas lejanas
¡Ya ves! Aquí, firmemente, seguimos soñando

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