El bondi 64 (párrafos 8 - 11)
Fragmento del cuento "El bondi 64", relato que estoy reescribiendo actualmente:
"[...] Al día siguiente noté la palidez en mi rostro, las ojeras marcadas como las de mi padre, el cabello se me acomodó como a él. Hasta me salió su lunar en el antebrazo, y después de varios meses lo vi, frente a mí, en el espejo del baño copiando todos mis movimientos. Desde esa mañana, me hizo compañía a todas horas, en todo lugar, en silencio, a gritos, despierto, dormido, con frío.
Así fue, primero el desempleo, después la soledad, hasta que comenzó la evolución. Los bosques de Palermo llenos de frondosos árboles con flores color lila fueron el escenario de mi descubrimiento. No soy una persona que disfrute del invierno en el exterior, soy más de los individuos que toman por propias las prácticas animales de la hibernación por desprecio al frío y amor a la depresión. Sin embargo, la falta de interacción con la ciudad (y la decadencia de mi capital) arrastróme a recargar mis pulmones con aire no contaminado por el humo tabaquero que solía danzar en mi departamento a todas horas. Desconozco cuántos días llevaba detrás de la puerta marrón número ocho, piso cinco, de la única torre negra sobre la avenida Luis María Campos. Solté la mano de la cronología y no volví a encontrarla. Escuchaba desde mi cama a los automóviles y buses ir y venir durante todo el día y la noche, ni siquiera podía dormir tranquilo por el ruido que provenía de mi ventana. Era extraño no estar afuera. Después de la muerte de mi padre y haber abandonado mi abusivo trabajo como fotógrafo en un periódico importante de la ciudad (omitiré el nombre porque esos hijos de puta no se merecen ni siquiera una difamación), viví de cigarrillos, agua de la canilla y la maravillosa e ingeniosa idea del delivery de alimentos a domicilio, que acerca más a la humanidad a su tan anhelado hedonismo. Fue una pésima sincronización.
Mi intento de hibernación, o aislamiento social, iba viento en popa hasta esa mañana de agosto. Aún lo recuerdo. Tenía sensibilidad y consideración.
Recuerdo cuando aún era humano [...]".

Comentarios
Publicar un comentario