Pan dulce
Si tiemblo, es por falta de orientación, pues no encontré lo poco que había cosechado.
Si desaparezco del radar, es por mi pasión hacia el anonimato y amor a la hibernación.
Si sigo queriendo, es porque no cobro renta mensual en mis pensamientos nocturnos.
Si sueño, es gracias a la ausencia en mi conciencia durante las horas del día.
Si empiedro mis venas, tal vez alente la trayectoria al corazón utilizando la razón.
Si los cangrejos regresaran a la ciudad, la situación sería favorable para quien se equivoca.
Si las palabras hubieran sido las correctas, no estaría yo aquí, ni la otra parte allá.
Si los pequeños detalles realmente no importaran, el arte estaría en su extinción total.
Si tengo curiosidad de más, es porque no quiero estropear la receta dentro del horno.
Si me gana el sueño, es culpa de los medicamentos no recetados y de esa mirada falaz.
Si hace falta algo, se consigue; si algo sale mal, se soluciona, pero no de esa manera.
Si la distancia se burla con dolo, pondré mi rostro para desmentir sus intenciones.
Si se rompe el cristal, sonará un estruendo, pero no tan fuerte como aquí, en mí.
Si me leyera con la misma emoción que le brota ante la aventura, muy distinto sería.
Si recuerdo, contemplo el color, se esfuma el juicio establecido y pienso en el sol.
Si por carretera los sueños llegan más lento, volemos o nademos, pero alcancémoslos.
Si las nubes ocultan la luz, las sillas incómodas con olor a cafeína nos llaman por altavoz.
Si das todo, te quedas con nada y hay que empezar de cero con menos de lo que se tenía.

Comentarios
Publicar un comentario