El espíritu de la mujer fantasma

Imposible de ver,
constante susurro
entre la ausencia de luz.
Brota la raíz de un cuerpo
sin huesos, sangre ni ataúd.

Rodeando el entorno,
cuidando su premonición.
Un espectro que derrama
bellas sospechas.
El único fantasma
que pide permiso para entrar.

Con su magia espontánea,
mareas improvisadas.
Faltos de sueño,
pero sin urgencia de soñar.
Coexistiendo, amaneciendo
en una fantasía por saciar.

Sin calor,
ardiendo en otra dimensión.
Sin sentido,
como un sordo y sus oídos.
Sin miedo a la lobreguez,
prolongando la noche.

Rozando lo irreal,
al borde de lo sobrenatural,
mirándole entre la oscuridad.

Innecesariamente tenue,
acariciándonos
sutilmente con la voz.
Un par de entes
jugando con inocencia
a que no existe Dios.




Comentarios