Corazón ensangrentado
Que alguien me diga en qué punto pasamos del miedo a la muerte al deseo por revivir, que creo estar del otro lado. Veo tantos cuerpos pasar frente a mí; acostados, parados, cargados, mutilados. Me pregunto si algún día pasaré por esa misma situación y alguien me verá con los ojos que poseo ahora.
Que alguien me explique en qué momento deja uno de seguir fingiendo para aceptar los hechos que tratan de ocultarse bajo la cama. Me acostumbré a los escándalos en mis oídos, a los gritos silenciosos que retumbaban las paredes de este lugar sin final, sin principio siquiera.
Que alguien tenga la dicha de abrir ese corazón ensangrentado. A falta de pulsaciones intervienen las palabras de resurrección, la armoniosa voz que susurra en mis oídos, inexistente. Al final termino en el mismo lugar, en la misma silla frente a la misma mesa, con ganas de que todo termine ya.

Que alguien me explique en qué momento deja uno de seguir fingiendo para aceptar los hechos que tratan de ocultarse bajo la cama. Me acostumbré a los escándalos en mis oídos, a los gritos silenciosos que retumbaban las paredes de este lugar sin final, sin principio siquiera.
Que alguien tenga la dicha de abrir ese corazón ensangrentado. A falta de pulsaciones intervienen las palabras de resurrección, la armoniosa voz que susurra en mis oídos, inexistente. Al final termino en el mismo lugar, en la misma silla frente a la misma mesa, con ganas de que todo termine ya.

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